10ma Semana: Namibia
Agosto 12: Spitzkoppe - Swakopmund
Agosto 13: Swakopmund
Agosto 14: Swakopmund
Agosto 15: Swakopmund
Agosto 16: Swakopmund - Sossusvlei
Agosto 17: Sossusvlei - Fish River Canyon
Un amanecer divino nos despertó en Spitzkoppe luego de haber dormido la noche entera en la intemperie. Hubo visitantes, ninguno peligroso. Alguna iguana que trepó el trasero de una de las chicas por sobre la bolsa de dormir, unos escarabajos muy particulares de cabezas redondas, blancos, y con ojos bien definidos, arañas y millares de estrellas fugaces.
Partimos cruzando desiertos chatos con esporádicas formaciones rocosas, donde en algún momento del trayecto pudimos ver a la distancia un gigantesco set de filmación. Tiene que haber sido una súper producción ya que, incluso a la distancia, era colosal. Tenia formas de elefantes y camellos y tiendas estilo beduinas... en algún futuro sabremos de que se trató.
A medida que avanza el día los colores van cambiando. El sol lava los tonos y las pequeñas hierbas del desierto, sus arbustos... todo se vuelve un amarillo blancuzco. Pierde un tanto su encanto. Acercándonos a las costas podíamos ver una especie de oasis, ya que la brisa marina promueve vegetación en las áreas donde azotan mas los vientos.
Entramos en la zona del Skeleton Coast o Costa Esqueleto, denominada así por la gran cantidad de navíos que, a través de los años han sido destruidos empujados por los fuertes vientos y las grandes mareas a sus costas. Los primeros navegantes que buscaban la conexióm entre los oceanos Atlántico e Indico navegaban estos mares, de los cuales solo puedo imaginar sus corrientes, ya que las olas, al chocar contra las rocas costeras se elevan hasta cuatro metros... aún quedan muchos restos de naufragios que ocurrieron cientos de años atrás, pero que por su localización se hacen imposibles de remover.
Llegamos a Cape Cross, la colonia de focas más grande del país. Vimos cientos de ellas con sus crías, y muy pocos machos. La mayoría tenia crías de corta edad, aun amamantando. Había un chacal merodeando para comerse las placentas de las parturientas, y un par de gaviotas y albatros al acecho de lo mismo.
El olor era bastante fuerte, pero mucho menor al que imaginé que sería. Seguramente teníamos un buen viento que lavaba un poco, por que de verdad que todo lo que leí era que este lugar, si bien hermoso, era nauseabundo.
Desde la puerta de nuestro hotel podíamos ver las dunas
Seguimos viaje hacia la segunda ciudad más importante de Namibia, Swakopmund. La ciudad costera mas privilegiada del país, con una arquitectura marcadamente alemana, y sin embargo a mi me remontaba a los viajes hechos por el estado de Nueva Inglaterra en USA.
Se sitúa al borde de un desierto de arena, y es la capital de los deportes extremos del país. Las opciones son: Quatriciclo por las dunas del desierto, paracaidismo (ya lo hice en Nepal, pero otros de los chicos lo harán), pesca de tiburón en aguas profundas, Parapente, sandbording (tabla y plancha).
En este caso nos quedamos en un hotel y pudimos nuevamente descomprimir un poco el tema del grupo en camión. Yo a esta altura estuve seriamente dejando el camión, ya que la atmósfera, ahora mayoritariamente femenina y muy joven, se esta haciendo insostenible. Peleas, "el dijo que ella dijo que vos dijiste...", y continuas acciones para provocar al otro que realmente me tienen saturada. El líder, Dean Mitchell (Deano, como familiarmente se hace llamar) está también realmente fuera de si, convencido que todos tenemos 20 años y no hay que prestar respeto a nadie. Contestaciones absurdas y agresivas, y caras de "si no les gusta: ahí esta la calle" que me parece que están un poco fuera de lugar.
Se sumó en las cataratas Victoria una madre de unos 47 años con una hija de 20 que realmente es intolerable. Reclama de todo, se queja de absolutamente todo, desde porque es margarina
y no manteca, hasta porque las chicas con las que tiene que cocinar no le hablan. No hay persona que le caiga medianamente bien. Pero... a pesar de las opiniones personales es un cliente y ha pagado por este viaje. Continuamente se crean estas situaciones donde tratan de dejarla en ridículo y aislarla aun mas del grupo del que ya naturalmente esta apartada, por su edad y formas de pensar. Como tengo una personalidad fuerte, a veces las menores sienten celos de mis amistades, que son los "mayores" y entonces comienzan también con rumores que me tienen un poco cansada. No vine a África a vivir el drama de testosterona y progesterona descontrolada por post adolescentes que aun no saben manejarse. Quise comprarme un billete de micro a Ciudad del Cabo donde aun tengo amigos de los que fueron partiendo antes que nos mantuvimos en contacto. Otras tres chicas quisieron acompañarme, pero descubrí que eran más de 33 horas de viaje... No queda opción que buscar otra manera de lidiar con el asunto. Por ahora esta opción de estar tres noches seguidas nos da a todos la libertad de hacer nuestra propia vida, y quizás con tanta actividad de por medio la gente buena a sus cabales.

El primer día hice el quatriciclo, fue muy gracioso porque todos partimos en las motos y a mi se me apagaba continuamente. Luego de arreglarle un cable pensamos que no volvería a pasar y apenas entramos en el desierto se vuelve a detener para no poder volverla a hacer andar. Uno de los guías viene y me dice que me siente detrás de él. Prefería intentarlo al día siguiente, le dije, ya que no tenía ganas de simplemente cuidar a los demás, como era su trabajo. Grosso error. Me subí y el hombre se dedico a subir dunas de 200 Mts escarpadísimas donde yo sentía que la fuerza de gravedad me tiraba para atrás.... se mantenía en la cresta de la duna y luego bajábamos con una velocidad tal, que entendí el porque de que estas maniobras se llamaran "rollercoaster". (Montaña Rusa) Fueron dos horas de pura adrenalina, mientras los chicos que estaban en mi grupo, en cada parada que realizábamos me querían matar por mi suerte.
Al día siguiente muchos partieron a hacer snow boarding, eso que figura en el video de los chicos que cargue para mostrarles los rápidos del Zambezi, pero yo preferí recorrer la ciudad, separarme un poco del conglomerado y hacer la mía. Fue un día especial, camine por la playa, fui hasta el faro, charle con unos chicos que salían de la escuela, y me enteré que esta ciudad fue, por un largo período, la residencia de Brad Pitt y Angelina Jolie. Que cholula!
Las calles son sacadas de un cuento de Hans Cristian Andersen... un viento empezó a soplar y arenas de las dunas, que se ubican a escasos 700 mts de la ciudad
empezó a entrar, y cuadrillas de empleados del municipio salieron a las calles a BARRERLAS!. Si así no lo hicieran, las mismas estarían cubiertas de arena. Ví a uno de ellos con un cepillo de mano y una pala, agachado, limpiando la arena de las esquinas. Solo en Namibia...!
Al día siguiente los chicos fueron a hacer paracaidismo y los fui a acompañar para hacer fotos, y darles apoyo moral. Siendo la única que lo había hecho con anterioridad era la que podía explicarles el paso a paso, y la verdad que todos estaban como si se estuvieran dirigiendo al matadero... jaja! La pasaron genial, y aquí van algunas fotos.
Seguimos viaje de allí otra vez cruzando desierto hacia lo que para mí, fue lo segundo mas lindo que vi en el país, Sussosvlei, en el Namib Naukluft Park. Un desierto de dunas de hasta
Seguimos viaje hasta nuestro último destino en el país: El Fish River Canyon, o Cañón del Río Pez. Un hermoso lugar, al que llegamos al atardecer y pudimos ver una increíble (perdón, otra) puesta de sol. Muchísimo más pequeño que el Gran Cañón, incluso que el Cañón Bryce de USA.
















1 comentarios:
Me encanta tu manera de contar las cosas! estoy fascinado con tus relatos y las fotos son realmente increibles! gracias por compartirlas con todos los que no conoces
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